No es Igual Secuestrado Rico que Pobre
Por Enrique Cisneros Luján
El día de ayer la Procuraduría General de la República confirmó que los restos localizados en una casa en Tlalpan correspondían a la hija del funcionario foxista Nelson Vargas, quien fue secuestrada en 2007. Para haber llegado a esa conclusión fue necesario que el padre de la víctima aportara datos irrefutables y que utilizara su poder político, gritando ante los medios ¡qué poca madre!, pues por intereses que hasta ahora se desconocen se estaba tapando a los secuestradores.
El 10 de junio de 2007 el Ejército Revolucionario del Pueblo (EPR) difundió un comunicado publicado por el diario El Universal en el que afirma: ... tres pelotones mixtos conformados por unidades urbanas y rurales pertenecientes al destacamento “Francisco Javier Mina” y contando con el apoyo de milicias populares de todo el estado han realizado acciones quirúrgicas de hostigamiento, poniendo 8 cargas explosivas en los ductos de PEMEX ubicados en Celaya, Salamanca, Valle de Santiago Guanajuato y en la válvula de seccionamiento de Coroneo, activadas simultáneamente a la 1:00 horas de los días 5 y 10 de julio... a nuestro pueblo le informamos que las acciones de hostigamiento no pararán hasta que el gobierno de Felipe Calderón y el de Ulises Ruiz presenten con vida a nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Raymundo Rivera Bravo o Gabriel Alberto Cruz Sánchez, detenidos-desaparecidos desde el 25 de mayo en Oaxaca…..”
La realización de estas acciones para exigir la presentación de los secuestrados llevó al gobierno a formar una comisión que después de varias reuniones simplemente se disolvió.
El caso de los secuestrados del EPR es solo uno entre decenas de desaparecidos políticos durante el gobierno de Felipe Calderón. Sin embargo, para estos casos de secuestro no hay investigaciones ni aparición de los cuerpos.
Tan sólo hace unos días fue secuestrado el profesor jubilado Máximo Mojica Delgado quien fue levantado cuando se trasladaba en su automóvil acompañado de su esposa, en la calle de Allende en el centro del municipio de Teloloapan en el Estado de Guerrero, por hombres armados quienes le dijeron a su esposa que “después se lo regresamos”
El sábado 29 de noviembre, los hombres que lo levantaron , obligaron al Prof. Máximo a comunicarse con su esposa y decirle que juntara $50,000.00 pesos para que lo dejaran libre, pero ese mismo día, entre 5 y 7 camionetas cerradas, llegaron a su domicilio con hombres fuertemente armados y con uniformes de la AFI , introduciéndose violentamente a la casa sin presentar orden de cateo y llevándose a su esposa y a su sobrino Rodrigo Mojica Ambrosio sin presentar orden de aprehensión.
El profesor Máximo Mojica y su esposa son reconocidos luchadores sociales, miembros de la CETEG y de la CNTE , militantes de la Asociación Civil Tierra y Libertad, que forma parte del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), organizaciones que luchan por obtener viviendas dignas.
Como este caso podríamos mencionar cientos y en muchos de ellos los “levantados” nunca aparecieron. El común denominador es que eran luchadores sociales y pobres. No tenían el poder de los Martí o los Nelson Vargas por lo que sus secuestros han quedado en la impunidad total.
Por ninguna razón es aplaudible el secuestro y el dolor de ver a un familiar cercano desaparecido, es lo mismo para pobres que pare ricos, pero aún en momentos tan dramáticos hay grandes diferencias pues el secuestro de un luchador social, inclusive es justificado, pero si es alguien de una familia pudiente, se hace del caso un drama nacional.
Lo que los poderosos no entienden es que secuestrando y asesinando luchadores sociales, lo único que están fomentando es que los deudos busquen otros caminos para hacerse justicia llevándose a una espiral de violencia que cada vez es más difícil de contener.
(14/12/08)
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